3jun/111

Autobronceadores, amigos del verano 2011

Bueno, bueno, bueno...chicas (y chicos...) ¡ya estamos en Junio! OMG (Oh my God!)...empieza a cundir el pánico...al menos a mí..y por lo que veo también a mis compañeras...SOS, ¡estamos blancurrias! y ya no hay excusas...

Estoy escribiendo este artículo mientras estoy vestida en blanco, total white con una americana entalladita en azul marino (me encanta el look navy)...El outfit lo elegí mentalmente ayer mientras paseaba buscando el rollo de albal en el supermercado (por cierto, no lo encontré) y caí en que con mi color de moho, el look...no prometía demasiado; así que no lo dudé: medias efecto bronceado. ¡I love them!

El caso, es que esto de las medias, por aquí, en el norte tiene su aquél porque para las mañanas fresquitas vienen estupendamente. Eso sí, en cuanto lleguen los días de bochorno saharaui sólo hay dos opciones: bien te mueres de calor cual chicharro al horno, o bien te quitas las medias a escondidas en el baño de la oficina y apareces en la recepción como si fueras reflectante con esas piernas entre amarillentas y blanquecinas...

 Pero no, en el 2011 (soy un poquito efecto retardado en este sentido) he descubierto los autobronceadores. Esta afirmación, si soy sincera, no es cierta del todo porque en algún momento de mi vida me he atrevido a probarlos, pero sin demasiada fortuna.

 

Ocurre ciertamente que en el sector y en la innovación cosmética de este tipo de productos se han realizado importantes y satisfactorios avances que han ido "aniquilando" aquellas viejas historias y los mitos que envolvían las cremas y las toallitas; que prometían un moreno al puro estilo Hasselhoff en "los vigilantes de la playa" y acababas con una especie de urticaria multicolor (o en otros casos, como una nueva versión de naranjito) que te obligaba a hacer un retiro espiritual de tres o cuatro días con "sexo en Nueva York" o una macro-sesión de películas intelectuales del tipo "el diario de Bridget Jones" o "Love Actually"....

Recuerdo también la contención de la respiración mientras se aplicaba el ungüento, era mejor morir de asfixia que del olor fétido de ese pequeño tubo, que mirabas y sólo te obligaba a pensar "¿qué ...·"·"//&&%%!$·()/& lleva esto?" Y preferías no imaginar.

Hay quien añadía pegas como su poco poder de hidratación y en otros casos, saltaba una alarma que los tachaba de peligrosos...

Ya me conocéis y estoy siempre "ojo avizor" en esto de los avances de los productos cosméticos y no he dejado de hacer el seguimiento oportuno a los autobronceadores, por considerarlos de "alto potencial" para mi armario. Con el tiempo, la experiencia de personas de mi entorno y alguna opinión de manos más expertas me han devuelto la confianza para incorporar este botecito a mi pequeño escuadrón de cremas, potinjes y varios en eso que algunos llaman baño o en mi caso, más bien,  una despensa industrial de cosméticos. Por cierto, comentaros que hace unos días tengo un nuevo inquilino en ésta...el tonico de Rosa Mosqueta de Weleda...y sólo puedo deciros...¡que estoy encantada! Deja la piel luminosa, suave y fresca, como si en segundos recobrara vitalidad. Lo utilizo tras lavarme la cara, antes de la crema hidratante, por la mañana y por la noche...Solo puedo deciros que ha venido...para quedarse.

Después de este inciso, volvemos a los autobronceadores... Ya sabéis que siempre me gusta contaros la parte "científica" o más teórica de todos los temas que trato, a  fin de conocer un "poquito más" seriamente sobre lo que tenemos entre manos.

¿Cómo funcionan los autobronceadores?

Contienen una célula llamada DHA (dihidroxiacetona) que al entrar en contacto con la epidermis produce la oxidación, tiñendo las células muertas de la capa más superficial de nuestra piel, que son eliminadas naturalmente por el proceso de descamación en un periodo de dos o tres días; por lo que si el resultado del producto no es agrado basta con esperar ese tiempo para conseguir que desaparezca.

Los autobronceadores suelen ser cremas con un contenido oleoso de nuez (entre un 2 y 4 por ciento), aceite de zanahoria (betacaroteno) o extracto de té.

Los factores que influyen en el tono o color que conseguimos depende tanto de nuestra piel (nivel de aminoácidos y el ph) como del producto elegido. Las pieles secas, por ejemplo, tienden a broncearse más fácilmente que las grasas y, en cuanto al producto, dependiendo del porcentaje de DHA en su composición, se consigue un grado de bronceado u otro. Un 2% es suficiente para obtener un bronceado sin sol, aunque la mayoría de los autobronceadores incluye entre un 3% y un 6%. La gama de tonos varia desde el anaranjado, hasta el tostado, lo ideal es probar el producto en una zona poco visible para saber si el tono nos gusta y resulta favorecedor.

Cuando aplicamos el producto, si el resultado nos parece demasiado clarito, es posible aplicar una segunda capa, transcurridas unas tres horas de la primera aplicación. Una vez obtenido el color ideal es suficiente reaplicarlo dos o tres veces a la semana.

Al disponernos a tomar el sol, es recomendable aplicar un autobronceador con protección solar, aunque la mayoría de ellos no cuentan con este tipo de fotoprotección, por lo que es posible aplicar el autobronceador  y después la crema solar más idónea para nuestra piel. Un factor a considerar es que los autobronceadores no potencian la producción de melanina, que es la que naturalmente nos protege de los rayos solares y de los signos de su acción sobre nuestra piel.

La primera firma en comercializar este tipo de cosméticos fue Jonshon&Jonshon, al que siguió Jeanne Gatineau, hasta el día de hoy, que prácticamente todas las firmas de belleza, cuentan con productos de este estilo y en múltiples formatos: espumas, geles, cremas, toallitas, spray...

¿Cómo aplicar el autobronceador en casa?

1. Importantísimo que la piel esté limpia y exfoliada. La exfoliación es recomendable hacerla unos días antes y la aplicación tras la ducha, con la piel seca.

2. Evita la crema hidratante, ya que el autobronceador no puede aplicarse sobre ella.

3. Sé rigurosa con el orden de aplicación con el fin de que el resultado sea natural y evitar machas o decoloraciones.  Es recomendable comenzar por los tobillos, evitando las platas de los pies. En el empeine arrastrar el exceso de producto de las piernas, ya que esta es una zona de muy fácil y rápida pigmentación. Con movimientos circulares distribuir la crema por las piernas ascendiendo desde los tobillos, tratando de aplicar siempre la misma cantidad de producto. Posteriormente, llegaríamos a los glúteos, abdomen, senos, hombros, escote (arrastramos el exceso de producto del escote hacia el cuello, ya que también es una zona de fácil pigmentación), finalmente los brazos (sin olvidar aplicar una pequeña cantidad en las axilas, , arrastrando el exceso de producto hacia el dorso de las manos. Conviene lavárselas, inmediatamente después, con jabón e incidiendo entre los dedos, pero evitando frotar el dorso de las mismas.

Para las zonas menos accesibles, como la espalda, es recomendable contar con la ayuda de otra persona, que nos ayude a extender bien el producto.

Para eliminar imperfecciones o excesos, se puede disimular fácilmente con la aplicación de un exfoliante en la zona.

4. En la zona del rostro, evitar el contorno de ojos, las cejas y el nacimiento del cabello; se pueden proteger esas zonas aplicando un poco de vaselina.

5. Cuidado asimismo con los orificios nasales y las orejas, no deben olvidarse y la aplicación debe realizarse con cuidado y extendiendo bien el producto.

¿Cuáles son los mejores?

La revista Consumer publicó un artículo "7 autobronceadores a examen" de Loreal, Garbier, Clarins, Dove, Esttee Lauder, Guerlain y Nivea.

La mejor relación calidad-precio fue Lóreal. Leche de bronceado progresivo. De los de más extracto seco, con el menor porcentaje de DHA. Contiene cinco alérgenos con una concentración superior a 10 ppm, bien indicados en la etiqueta. Obtuvo una puntuación de 7,4, el que más gustó a las consumidoras. Destacaron su color y perfume, su facilidad de aplicación y el tono resultante en la piel.

Garnier en segundo puesto, es también un bronceador progresivo, con uno de los ph mas bajos. Los alérgenos están bien indicados en la etiqueta. Las consumidoras elogiaron su color y perfume, así como el color que proporciono a la piel.

 El mejor producto, en calidad global: clarins. Es la mejor alternativa para lograr un bronceado intenso en el menor tiempo posible. Es una de las poquitas disponibles en tarro y es de textura viscosa. Además de DHA contiene Eritrulosa, otra sustancia autobronceadora. Carece de alérgenos en concentración superior a 10 ppm. Perfume agradable y color de agrado en la piel. Personalmente, debo decir, mi elección.

 La publicación Mundobelleza recomienda HidraBronze del Instituto Pons, hidratante de cara con efecto autobronceador.

 ¿Te apuntas a los autobronceadores? ¿Qué experiencia has tenido con ellos? ¿Tienes algún truco que quieras compartir para que el resultado sea natural?

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Comentarios (1) Trackbacks (0)
  1. Excelente artículo, me ha encantado. Mira este autobronceador, tiene una pistola estilo profesional, pero es para dárselo en casa: http://www.esteticaeleden.com/escaparate/verproducto.cgi?idproducto=149448&refcompra=NULO ¿Lo conocías? ¿qué te parece?

    ¡Me encanta tu blog!


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