Trucos practicos para cuidar y lavar la ropa
Estaba dando vueltas al tema del nuevo post...y por alguna razón me vino a la mente la gran hazaña de mi hermano, hace tan solo unas semanas.
Como preámbulo os diré que es "el niño" y lo será eternamente, bajo el punto de vista de mi madre muy especialmente y de una de sus tías a quien se le cae la baba con "el chiquitin". Por supuesto, eso ha supuesto que hasta hace tan solo unos meses no conociera el significado de "hacer la cama"...o "sacar la vajilla del friegaplatos"; y la lavadora, a pesar de su matricula de honor en ingeniería de telecomunicaciones, le parecía una gran desconocida; hasta el punto que yo creo interpretaba su presencia como decorativa, algo moderno, como los palos de bambú en el salón o las hojas secas en el baño...
Claro que...¡nuestro pequeño se ha independizado! A la friolera de los veintitantos...¡ha salido de casa! Todo un merito en los tiempos que corren. Creo que lo de hacer la cama sigue sin sonarle mucho, creo que concibe el termino como una expresión procedente del latín, pero parece que aún no ha conseguido interpretar el significado...Lo de la inducción tampoco es lo suyo, pero, ¿para que se inventaron las madres, los tuppers y los microondas? Está claro. Ahora bien, la gran odisea es la lavadora, por fin ha descubierto para qué sirve...sí, sí..tiene una utilidad, además de su función decorativa, por supuesto. ¡Es la maquina del tinte! Me explico, es meter las camisas de la oficina en blanco y sacarlas rosas, azules, amarillas...Por supuesto, semanas después, las camisas de toque sesentero vuelven a casa de "santa madre" a buscar la redención...algunas salvadas vuelven a Madrid, y otras encuentran cobijo en el paraíso de los 101.000 trapos de las madres y las abuelas...
Personalmente quizá no sea la gran ama de casa, ni la conocedora de todas las claves, los truquillos y remedios que concede la experiencia...pero alguno-alguno va surgiendo, y si no...tengo dos grandes aliados: "santa Julia", mi asistenta...es como un 3 en 1 para todo...una pena que no me quepa en el bolso...y la otra gran fuente de inspiración es ...Internet!! No sé por qué tanta guerra con eso de "la nube", a mi la red me parece más bien..un rayo de sol!
En cualquier caso, yo creo que debiera haber un inventor que diseñe un iman, o bueno, ya que estamos en plan tecnológico, un tablet conectado a la puerta de la nevera..a quien le hables y le digas desde el salón: xjxjxjggfkkxxx!!! Se me ha caído el esmalte de uñas en la alfombra!!! o....cuando desayunas de pie en la cocina, con el tacón derecho ya en el ascensor: SOS café en la camisa! o...cuando tu chico llega a casa y va a secarse las manos y te gruñe que la toalla está llena de maquillaje....(y tú que la acababas de poner recién lavadita...). En esos casos el tablet, como un robotito tenia que decirte qué hacer, darte la clave, como si fuera un password y tu supieras si aplicar bicarbonato, limón, agua caliente o un mejunje de sal con yema de huevo...porque hoy por hoy, acertar en la combinación de los elementos que no arruinen tus toallas, camisas y moquetas queda más bien en las fuerzas desequilibradas de la casualidad o la torpeza.
Dicho esto, hoy me he propuesto hacer una pequeña guía practica de remedios caseros para proteger nuestro armario, o mejor, su contenido. Tantas horas en la cola de las rebajas; tantos equilibrios para sujetar la cortina del probador al tiempo que te probabas el vestido al que le faltaba la cremallera o los meses de ahorro para conseguir el abrigo de la temporada...son nuestro tesoro, y el manual de salvamiento debe estar cerca, ¡porque Murphy nos acecha!
Los truquitos que os dejo hoy son, en todo caso, resolutivos, vamos a eliminar las manchas y enseñar a lavar cada una de nuestras prendas:
La ropa de lencería, con encaje negro, es recomendable lavarla con agüita tibia y un poquito de vinagre. Al aclarar, emplear agua fría.
La lencería blanca, en caso de haberse amarilleado por el uso o los lavados, puede dejarse a remojo durante una noche en agua tibia y sal; lavar al día siguiente como de costumbre.
Para las machas de té, lo ideal es aplicar un algodón empapado en zumo de limón, y lavar finalmente como de costumbre.
Las manchas de vinagre en una mantel blanco o en las servilletas pueden salir frotando la superficie con agua oxigenada. Lavar a continuación con abundante agua y jabón.
Las manchas de aceite o grasa son en sí mismas las más rebeldes, de manera que se debe ser cuidadoso a la hora de proceder. Aplicar polvos talcos en la zona afectada ayudará a que éstos absorban parte de ungüento, en caso de no disponer de talco, polvitos de tiza blanca pueden servir como sustitutivo. Dejar que actúen y sequen, retirándolos después con un cepillito. Si queda algún tipo de resto, eliminarlos con algodón impregnado en tricloroetileno.
En este mismo sentido existen otras propuestas, especialmente para las manchas que llevan mas tiempo y están ya secas. Poner la prenda a remojo en una combinación de vinagre y agua (mas vinagre que agua), aplicar jabón sobre la zona, dejar actuar y aclarar finalmente.
Quizás uno de los recursos más conocidos sea mojar la tela con leche hirviendo, frotarla con trementina y cubrirla con talco. Dejar actuar unas horas, cepillar y repetir la operación. Si la mancha ya tiene una tiempo, cubrir con mantequilla 24 horas y repetir el proceso.
Si la mancha se encuentra en una prenda de seda es recomendable remojar la mancha durante 12 horas en detergente..
El betún es también un enemigo a combatir, en prendas de color o en aquellas no lavables, se puede tratar con un poquito de alcohol combinado con dos partes de agua; mientras que en telas blancas el alcohol debe utilizarse sin diluir.
Las mas habituales manchas son las del bolígrafo, y según parece, existen varias formas de minimizar los daños de este arma laboral. Si la mancha es reciente puede eliminarse con agua fría y repasando suavemente con alcohol o detergente liquido, aunque también puede probarse con sal, leche caliente o limón.
Una alternativa es aplicar laca del pelo sobre la mancha, repasar con un trapo seco y limpio y proceder con el lavado habitual. Por ultimo es posible también sumergir la mancha en leche hirviendo hasta colorear la leche o dejándola durante 10 o 15 minutos. Cambiar la leche y repetir la operación hasta que la mancha haya salido.
El café es fácil de eliminar, aplicando una combinación de alcohol, vinagre y agua a partes iguales. Dejar actuar unos minutos y lavar la prenda de nuestra forma habitual.
Si la mancha es sobre un traje blanco, para evitar problemas, es recomendable aplicar glicerina pura, frotando bien sobre la mancha y enjuagando con agua tibia.
Otra de las recomendaciones descubiertas indican como una ultima posibilidad frotar directamente una yema de huevo sobre la tela blanca afectada por el café y enjuagar con agua. Si el café ha caído sobre lana, como una alfombra, la yema de huevo debe diluirse en medio vaso de agua tibia y enjuagar posteriormente con abundante agua.
El chocolate, mi gran amigo, nos juega a veces malas pasadas, así que para retirar sus efectos es posible rociar la prenda con agua carbonatada o soda. Si el chocolate impregna profundamente la tela es recomendable aplicar agua caliente y detergente. Si es seda o lana utilizar agua con unas gotitas de amoniaco, auque es recomendable ensayar primero en una zona no visible de la tela para comprobar que no se daña. Sobre el cuero, agua muy salada.
Las manchas de cerveza no suelen ser muy rebeldes pero se recomienda humedecer la mancha y pasar un trapito mojado en una solución de agua y vinagre blanco. Si la mancha se resiste dejar en remojo en vinagre blanco y agua.
Un truco para eliminar las manchas de desodorante en tejidos blancos consiste en humedecer la prenda y frotarla con detergente, puede repetirse el proceso añadiendo unas gotas de lejía. Si la prenda es de color puede aplicarse champú o una pasta de bicarbonato de sodio y vinagre blanco sobre las zonas afectadas, lavando después normalmente. Como alternativa: carbonato con limón. El agua oxigenada rebajada con agua es un buen aliado para reducir o eliminar el amarilleo de las prendas blancas. Si sufres de un problema habitual manchando los cuellos de las camisas con sudor o el roce, aplícate una loción de manzanilla en el cuello antes de ponerte la ropa. Para eliminar el sudor en las camisetas blancas de algodón, deja actuar el efecto del vapor sobre la mancha y colócala después sobre un bote abierto de amoniaco, lavando posteriormente como siempre.
El esmalte de uñas es posible retirarlo con alcohol, aunque hay que ensayar sobre la tela, en una zona no visible para comprobar la reacción. En ningún caso utilizar quitaesmalte, ya que puede empeorar la mancha. El aceite de oliva puede ser un aliado, aplicándolo sólo en la superficie de la mancha.
Licores y bebidas alcohólicas se retiran, si se secan de inmediato, con un trapo seco y limpio y luego se frotan con agua. Si persisten, probar con zumo de limón y aplicar con un trapo sobre la zona manchada. NO aplicar calor, fijaría la mancha.
El vino, por su parte, es un gran guerrero. Puede aplicarse soda sobra la mancha y lavar posteriormente; o aplicar una mezcla de lavavajillas y vinagre.
Otra opción es aplicar sal, para que absorba el liquido, cepillando después y frotando posteriormente con un trapo impregnado en leche.
Un recurso fácil, si la mancha es de vino tinto y ya está seca, frotar con vino blanco. Una ultima opción, introducir la prenda (si no encoje) en una olla con leche hirviendo y dejar allí hasta que la mancha desaparezca.
El pintalabios se elimina frotando la mancha con pan blanco; tratando con un desmaquillador no grasoso, o frotando la zona con tiza blanca o vaselina. Una alternativa: pasta de dientes (no gel). Si la tela es de algodón o lino, también puede aplicarse durante un minuto con agua oxigenada rebajada con agua.
El maquillaje puede quitarse frotando con detergente para la vajilla, uno especialmente útil contra la grasa. Lavar con champú o rociar con laca del cabello e introducir en la lavadora son alternativas igual de validas.
Otra opción es restregar una esponja con pasta de detergente. Si la mancha no se retira puede dejar la prenda en agua con limón y enjuagar con abundante agua, y si hablamos de las toallas dejarlas en agua con amoniaco y aclararlas posteriormente.
Las manchas de la plancha... si la prenda se ha "tostado" con la plancha, aplicar sobre la coloración un algodón impregnado en agua oxigenada con agua.
La sangre requiere aplicar sobre la mancha una cucharada de sal, y aplicar posteriormente una solución de agua oxigenada 3%.
Es posible aplicar fécula de maíz sobre la mancha con agua fría, aclarando después y dejando la prenda al sol. No debe usarse agua caliente, ya que fija el manchado en la prenda.
Si la sangre esta seca se puede aplicar un poco de zumo de limon.
Para retirar el chicle, lo ideal es pasar un cubo de hielo por el revés de la tela hasta que la goma forme una bola. otro truco consiste en introducir la prenda en uan bolsa de plástico y dejarla en el congelador durante unas horas. Al endurecerse, el chicle sale con mayor facilidad. Los restos se pueden retirar aplicando vinagre blanco o clara de huevo y raspando al mismo tiempo el área con el filo de un cuchillo. lavar finalmente, con detergente.
Las manchas de fruta se eliminan dejando caer agua a través de la prenda, siempre fría y con algo de distancia entre la fuente de agua y la prenda. Asimismo se puede aplicar una solución compuesta por una cucharada sopera de vinagre blanco y amoniaco, aclarando posteriormente con agua tibia. Finalmente debe frotarse con sal y lavar, por ultimo, con agua y detergente. para terminar, refregar con un trapo mojado con alcohol.
Las manchas de mora preferiblemente se eliminan con leche agria (leche con gotas de limón o vinagre), reposar y lavar. La ciruela, las fresas o las uvas desaparecen lavando con agua fría y con un trapo humedecido con jugo de limón.
El mango debe lavarse de inmediato, ya que la mancha puede convertirse permanente. Se debe utilizar detergente en barra, y si se trata de una prenda blanca, blanqueador.
Las manchas de yema de huevo se eliminan frotando con un paño humedecido en agua fría y detergente, evitando el calor, que fijaría la mancha. Si la mancha está ya algo reseca, se recomienda tratarla con vinagre en el que hayamos diluido algo de sal. para las prendas que requieran lavado en seco, espolvorear sal y cepillar cuando se haya secado.
La salsa de tomate es una de las mas visibles. Puede aplicarse agua fría y remojar en detergente liquido; o incluso aplicando alcohol. Una alternativa a esta opción es aplicar una solución a base de agua y vinagre blanco (mitad y mitad) y lavar bien en agua tibia.
¿Desteñido? Muchas veces, las prendas decoloradas o con manchas desteñidas pueden tener solución: introduce un puñado generoso de hojas de laurel en una olla con agua hirviendo. Deja reposar mientras hierve un buen rato. Retira la olla, y deja que temple. Retira entonces las hojas de laurel e introduce en ella la prenda dañada. Remueve de vez en cunado, como si se tratara de una sopa y déjala finalmente en reposo durante una noche o unas 8 o 10 horas. Finalmente, lava la ropa normalmente.
En algunos foros las recomendaciones para este mismo problema, pasan por dejar la prenda en remojo con vinagre, hielos y agua fría. Y finalmente una opción, más sencilla, conlleva dejar remojar la prenda en leche durante unas horas, lavando con detergente normal después.
Existen infinidad de manchas y trucos...no dudéis preguntarme si tenéis algun problema en particular, con el oxido, yodo, pintura, mostaza, moho...
Otros trucos para conservar la ropa, sin considerar la problemática de las manchas son:
Intenta lavar la ropa de color siempre al revés, de esta manera estarán más protegidos y se evitará el desgaste.
Las prendas de punto puede lavarse en la lavadora, pero elige un programa corto y el centrifugado moderado.
Al lavar a mano, evita añadir exceso de detergente; no dejes la prenda a remojo y por supuesto, nada de escurrir o retorcer la ropa. para eliminar parte del agua, en vez de escurrir, puedes envolver la prenda en una toalla.
Para las prendas más delicadas puedes hacerte con una bolsa especifica para la lavadora en cualquier supermercado o en un tienda, como alternativa, la funda de almohada.
Para los conjuntos de dos o mas prendas, especialmente si son de color, trata de lavarlos conjuntamente, para que no existan diferencias de color.
Procura cerrar cremalleras y corchetes en la lavadora, asi como vaciar los bolsillos antes de introducir las prendas en la lavadora.
La ropa de color, para evitar que destiña, puede dejarse a remojo en el prelavado con agua fría y un puñado de sal. Dejar reposar durante 15 minutos. Otra alternativa, un vasito de vinagre.
Las cortinas, mejor lavarlas sin suavizante, su limpieza durara más tiempo.
Las prendas de punto, como los sweater y los jerseys pueden encoger en la lavadora, vuelven a su tamaño normal lavándolos con champú y dejándolo a remojo durante 1/2 hora. Tiende sin escurrir.
Las medias, mejor lavarlas con agua tibia y jabón neutro. Alargarás su vida.
Para combatir la aparición de polillas puedes recurrir a un truco casero, haciendo bolitas de laurel seco y depositándolos en los armarios, lo que dejara además un agradable aroma. Otra opción es hacer unas bolsitas caseras con papel desmenuzado de periódico, astillas de cedro, pimienta negra en grano y hierbas aromáticas.
¿Y VOSOTROS/AS, QUÉ TRUCOS TENÉIS PARA CUIDAR VUESTRAS PRENDAS FAVORITAS?
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enero 25th, 2012 - 03:27
Hola, por fin encuentro un remedio para borrar manchas de pintalabios, probaré el remedio y ya os contaré que tal resultados me ha dado.